¡ A P R E N D E R A S
E R P L E N A M E N T E H U M A N O S !
Desarrollar armoniosamente nuestra
corporalidad y nuestra
espiritualidad
Guayaquil, septiembre de 2012. PR.
Mensaje
Como personas humanas estamos naturalmente llamados a
crecer, es decir desarrollarnos en nuestra doble dimensión: la corporalidad y
la espiritualidad. Lastimosamente en este momento hemos sobre-desarrollado
nuestra corporalidad y mantenemos nuestra espiritualidad en su mínima
expresión. A ver si llegamos a un mejor equilibrio
porque de esto depende la sobrevivencia de la vida, incluso humana, y de
nuestro planeta, como también nuestra felicidad personal, colectiva y cósmica.
1ª parte : DESARROLLAR
NUESTRA CORPORALIDAD
Una corporalidad huérfana
A. NUESTRO CUERPO ES NUESTRA
CAPACIDAD INFINITA DE RELACIÓN
- Somos un átomo
del universo
El ser humano somos la más
sofisticada expresión de la vida, pero estamos ligados a todas sus demás
expresiones: somos una expresión más de este gran cuerpo vivo que es el cosmos.
No habitamos la tierra; es la tierra que nos habita: sin ella no podemos vivir,
mientras ella vivió millones de años sin nosotros. De allí venimos, por ella
vivimos y a ella regresaremos. Debemos proteger toda esta cadena de tan
variadas expresiones de la vida.
- Nuestro cuerpo
nos relaciona con los demás y la naturaleza
Nos comunicamos mediante nuestro
cuerpo: ojos, oídos, boca (palabras, besos), nariz, manos, sexualidad… Los
conocimientos, los sentimientos, las emociones nos hacen vibrar y gozar.
Por una parte vivimos por la
naturaleza: el agua -en ella nos formamos; somos 75% de agua-, el aire, la
tierra y sus alimentos, el fuego que nos habita y nos fascina. Sentimos
físicamente una comunión con la naturaleza, porque somos hechos desde y por la
misma naturaleza.
B. NUESTRO CUERPO ES UN TEMPLO
ESPIRITUAL
El ser humano somos un cuerpo habitado por el espíritu o,
dicho de otra manera, somos un espíritu corporalizado -o sea encarnado, materializado
hecho cuerpo- o un cuerpo espiritualizado -con dimensión espiritual,
trascendente. Nuestro cuerpo es el espacio y la manifestación de nuestro
espíritu.
Nuestro espíritu es expresión del Misterio de la Vida,
del Amor, de la Belleza, de la Sabiduría que llamamos Dios (según la religión
cristiana).
C. EL DESEQUILIBRIO HUMANO,
SOCIAL Y CÓSMICO
Durante los 4 últimos siglos hemos desarrollado des
desmesuradamente nuestra corporeidad y nuestra agresividad sobre los demás y
contra la naturaleza y el cosmos. Es “la era moderna” en su desarrollo
capitalista que ha sido casi exclusivamente materialista, socialmente agresivo
y naturalmente destructor.
- Los
innumerables progresos científicos, sociales y religiosos
Fue el paso de la Edad Media a la
Época Moderna gracias al Iluminismo en los distintos campos de la actividad
humana.
a)
Los progresos materiales, sociales, espirituales fueron numerosos…
̵
Progresos científicos,
literarios, artísticos, sociales y religiosos: la imprenta, la industria, la técnica, las
ciencias, la comunicación, el transporte, la medicina, literatura, música, pintura,
construcciones…
̵
Progresos sociales y religiosos: organización de la democracia y
los derechos humanos, la reforma protestantes, la doctrina social de la Iglesia
católica, las sabidurías de todas las religiones…
b)
… pero se acompañó de mucho materialismo y agresividad social y destrucción
ambiental…
̵
Materialismo, propiciado por el capitalismo
industrial y financiero: el lucro a toda costa de unos pocos por el saqueo de
las materias primas y del medio ambiente.
̵
Agresividad social: las guerras, los colonialismos,
la inquisición católica, la hegemonía occidental, la dictaduras militares…
c)
… por el individualismo y la idolatría del dinero y del cuerpo
̵
Se fueron perdiendo los valores colectivos, por limitarse a un desarrollo
material en una perspectiva individualista…
̵
La acumulación de dinero, el afán de la fama y del poder penetraron toda la
vida, envolviéndonos en la búsqueda de una vida cómoda y bien poca humana: el
“bienestar” suplantó el “bien vivir y convivir”.
̵
El cuerpo pasó a ser el nuevo ídolo al que se cuida sobre todo: cosméticos,
arreglos corporales, utilización de la mujer, el negocio del deporte…
- Las causas de
esta situación se desarrollan por limitarnos a nuestra corporeidad
a)
Somos naturalmente seres individualistas, consumistas y depredadores
a lo cual no hemos sabido poner medidas ni límites mediante una ética (laica)
para nuestros tiempos.
b)
Además, desde 2 siglos, nos hemos organizado mediante el sistema
capitalista que busca un lucro ilimitado fuera de todo control. Con el
desarrollo técnico y tecnológico, se ha multiplicado desordenadamente nuestra
capacidad de explotación humana y de destrucción de la naturaleza.
c)
Hemos perdido nuestras capacidades culturales,
filosóficas, espirituales… llegando a enfrascarnos en una crisis de
civilización sin encontrar ni reconocer salidas.
d)
Las Iglesias cristianas han quedado
rezagadas e inútiles:
̵
En vez de reconocer y promover los valores de la modernidad, las han combatido y satanizada.
̵
En vez de proponer una espiritualidad humana, social, ambiental y trascendental
se han quedado en luchas por el poder y
los privilegios.
̵
Las reformas eclesiales -Concilio Vaticano 2º, Iglesia de los pobres y
Teología de la liberación- han sido revertidas
por jerarquías restauradoras.
e)
Estamos desarrollando al exceso lo que Jesús condenó al
rechazar las 3 tentaciones deshumanizantes: limitarnos al tener, al poder y
a la fama.
̵
La acumulación (el tener) de
riquezas en pocas manos ha llegada a sumas inimaginables produciendo el
crecimiento de la pobreza, las migraciones catastróficas y las desigualdades
sociales.
̵
El poder, apoyado por la fuerza
militar, se ha desarrollado de forma escandalosa: por ejemplo, el presupuesto
militar de los EE.UU. es ¡el doble (800’000 millones de dólares) de los
presupuestos de todos los demás países juntos!
̵
La fama es otro escándalo mortal
con el apoyo de los grandes medios de comunicación social. Los cantantes, las
estrellas de la moda, los grandes futbolistas han pasado a ser una mercancía
evaluada a decenas de millones… en una mediocridad espantosa.
Leonardo
Boff afirma -con otros más- que hemos puesto en marcha “la 6ª extinción masiva de la vida en el planeta, llegando a punto de
autodestrucción irreversible”.
D. CONCLUSIONES
- Aparecemos más como un cuerpo inmenso con una
un corazón y un espíritu microscópicos.
- Los excesos de nuestra corporalidad
-individualismo materialista- nos lleva a nuestra autodestrucción y la
destrucción de la vida en el planeta.
- La espiritualidad ha sido descartada por la
modernidad capitalista- avaricia- y desvalorizada por el tradicionalismo
espiritualista de las Iglesias que la encerró en expresiones caducas.
- El desafío es purificar nuestra corporalidad
de sus excesos y desviaciones mediante el fortalecimiento y el desarrollo
de nuestra espiritualidad.
- “La desvalorización del mundo humano crece en
razón directa de la valoración del mundo de las cosas” (Carlos Marx).
2ª parte : DESARROLLAR
NUESTRA ESPIRITUALIDAD
Una espiritualidad rezagada
Se trata de desarrollar horizontes de trascendencia en
nosotros y fuera de nosotros. Todo lo que existe es una sola unidad: somos el
cosmos, somos la naturaleza, somos la humanidad, somos el “Misterio”.
“Misterio” no significa una realidad que no podemos comprender sino es una
realidad que nos sobrepasa. No nos sentimos bien ni completos porque hemos
mutilado nuestra parte espiritual. Estamos desarrollando infinitamente nuestras
capacidades materiales y dejamos dormir en el subdesarrollo nuestras cualidades
y capacidades espirituales.
Tomemos conciencia de estas capacidades espirituales para
llegar a desarrollarnos más plenamente, personal y colectivamente, con la
naturaleza y con Dios. La crisis religiosa actual proviene que, hasta ahora,
las expresiones de la espiritualidad eran ligadas a la cultura agrícola que
está feneciendo. Estamos entrando en una nueva cultura de la comunicación y de
la innovación tecnológica. Las espiritualidades deben encontrar nuevas
expresiones a partir de esta nueva cultura. Las viejas expresiones no termina
de morir y las nuevas no acaban de nacer.
Nuestra espiritualidad es nuestra dimensión espiritual:
la de nuestro cuerpo animado por nuestro espíritu. Lo espiritual tiene que ver
con nosotros, con los demás, con la naturaleza y con Dios. Tenemos que
reconocer que nuestra espiritualidad tiene una dimensión colectiva que se
expresa mediante la religiosidad (devociones), las religiones, las iglesias. Veamos
cuáles son las tareas que tenemos por delante, al nivel espiritual.
La meta definitiva es caminar con los 2 pies: por una
parte, el cuerpo y todo lo material que lo rodea, y por otra el espíritu con
todas sus dimensiones. Así seremos verdaderamente humanos, hermanos, solidarios
con la naturaleza y animado por Dios: en definitiva, felices.
A. CON NOSOTROS: Desarrollar nuestras facultades, capacidades, talentos.
Somos
seres inteligentes, voluntarios, sensibles y dignos, cualidades a desarrollar a
lo largo de toda la vida como semillas de humanidad.
1. Inteligencia ágil: Desarrollemos nuestros conocimientos, un pensamiento propio, el
aprendizaje continuo, el espíritu crítico, la sabiduría sencilla, la poesía que
es admiración y sentimientos.
2. Voluntad firme: Cultivemos la toma decisiones propias, propongámonos metas y firmeza para
alcanzar las metas propuestas cueste lo que cueste.
3. Sensibilidad y emociones sentidas: Sentamos las vibraciones de nuestro cuerpo y de nuestro
corazón. Dejémonos tocar por la amistad y el amor, la belleza y todo lo grande
que miramos y experimentamos. Aprendamos a admirar lo que nos rodea. Seamos
compasivos con el dolor ajeno.
4. Dignidad alegre: Somos la punta del eslabón más desarrollado de la vida. Aprendamos a
valorarnos y respetarnos. Respetemos la vida de donde venimos: la tierra, el
aire, el agua, el fuego que nos habitan.
B. CON LOS DEMÁS: Desarrollar relaciones constructivas.
Somos
seres de relación: nos construimos -y destruimos- juntos. Nuestras relaciones
nos hacen crecer como personas y colectividades si vivimos cada vez más en el
amor, la verdad, la justicia y en un entorno de belleza.
1. El amor:
Desarrollar la compasión, el respeto, la ayuda, la colaboración, la
solidaridad, la entrega, el don… sin condiciones. Dejemos subir en nosotros el
amor que surge de repente para gozarlo y orientarlo.
2. La verdad:
Lo absoluto es lo más cerca, lo más íntimo. La verdad está en hacer nuestras
las causas de los pobres y ponernos de su lada.
3. La justicia: Está hecha de igualdad -todos somos iguales por tener el mismo origen- y
de equidad -tratémonos según nuestras diferencias-, dando a cada uno lo que le
corresponde y lo que necesita.
4. La belleza:
Es la armonía de la vida, de nosotros con las cosas que nos rodean. Es el arte,
la música y el canto, la pintura y la escultura, la danza y el baile…
expresiones naturales que están dormidas en nosotros.
C. CON LA NATURALEZA: Entrar en el conjunto de sus diversas expresiones.
El
cosmos es una sola unidad y cada una y cada uno somos una pequeña parte de él.
Lo que siente, goza y sufre la naturaleza nos afecta positiva o negativamente a
todos y todas nosotros y nosotras.
1. La contemplación: Miremos de dónde venimos: una creación en continua expresión y expansión.
Somos la misma unidad cósmica, es decir unas expresiones diferenciadas de la
vida.
2. La comunión: Dependemos de toda la naturaleza. La naturaleza ha vivido millones de años
sin nosotros; nosotros no podemos vivir sin la naturaleza. “Por ella existimos,
con ella vivimos y nos movemos”.
D. CON DIOS: Expresar el Misterio que nos habita y nos trasciende.
No hay
que decir que la Vida y el Amor habitan en nuestro mundo, sino que nuestro
mundo es poseído por la Vida y por el Amor, este doble Misterio que llamamos
Dios. La meta nuestra es permitir y facilitar esta expresión y explosión de
Vida y de Amor en nosotros los humanos.
1. Dios es el
Misterio de la vida, del amor y de la comunión encarnado en el cosmos, la naturaleza
y la humanidad. “No hay otro mundo”: somos un único mundo con todas estas
dimensiones.
2. La espiritualidad: Somos más de lo que vemos, sentimos, imaginamos. Somos una parcela de
Dios, una encarnación de Dios. Somos infinitos, como semilla a desarrollar sin
más límites que las nos ponemos.
3. La fe: Es la
adhesión al Misterio, la comunión con los demás y la armonía con la naturaleza,
una opción y una manera de vivir más humanamente, conforme a lo que somos.
4. La religión: Es la expresión ligada a una cultura de la espiritualidad y de la fe que
elegimos, con sus creencias, sus ritos, sus símbolos, su organización. Todas
las grandes religiones son reveladas, salvadoras y válidas, aunque no puedan ni
todas ni ninguna en particular expresar la totalidad del Misterio.
5. La ética: Es
la nueva manera de vivir armoniosamente con todo, entre todos y con Dios.
Expresa nuestras maneras de promover y proteger la Vida y el Amor en sus
múltiples expresiones.
Nacer es comenzar a
expresarnos en todas nuestras dimensiones. Vivir es desarrollar lo que somos
corporal y materialmente, espiritual y trascendentemente. ¡Ojalá moramos
habiendo alcanzado muchos peldaños de esta larga marcha individual, colectiva y
solidaria de todos y de todo, habiendo palpado a Dios en todo este recorrido!
Ayudémonos en esta tarea cuyo premio es la felicidad, felicidad alcanzada por
la misma lucha de volvernos verdadera y completamente humanos
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