domingo, 30 de octubre de 2016

Las CEBs nos dan el camino de una nueva espiritualidad



R E A L I D A D   L A T I N O A M E R I C A N A  
D E   L A S   C E B s

CEBs, Guayaquil, septiembre de 2016. PR.


ÍNDICE: Documentos sobres las CEBs.

1.      Confirmación de las CEBs: “Estrellas brillantes”, cardenal Marc Ouellet, agosto de 2016.
2.      Realidad de las CEBs de Ecuador, abril de 2016. PR.
3.      CEBs y papa Francisco, José M. Modino. Agosto de 2016.
4.      Mensaje de las CEBs: X° Encuentro Continental de las CEBs. Paraguay, septiembre de 2016.
5.      Mensaje del obispo de Luque, Paraguay al final del Encuentro Continental, septiembre de 2016.
6.      Carta de Obispos Latinoamericanos y Caribeños con las CEBs y de la Articulación Continental de CEBs, Bolivia, mayo de 2016.
7.      Oración por el X° Encuentro Continental de CEBs en Paraguay, septiembre de 2016.



1.  LAS  CEBs :  “ UN  SINNÚMERO  DE  ESTRELLAS  BRILLANTES ”
Marc  Ouellet,  cardenal,  agosto  de  2016.


CONTENIDO
1.      Las CEBs: “Un sinnúmero de estrellas brillantes”, Marc Ouellet, cardenal, agosto de 2016.
2.      Carta de Obispos Latinoamericanos con las CEBs y Articulación continental de CEBs, mayo de 2016.


"Entre estos oasis de misericordia yo destaco, entre otras, las comunidades de base, numerosas en el continente, que se construyen en torno a la Palabra de Dios, meditada, compartida y vivida. Toda la América está llena de estas comunidades de base, animadas por los catequistas o por delegados de la Palabra, que son un sinnúmero de estrellas brillantes en la noche de la indiferencia religiosa. Su presencia capilar refuerza la sacramentalidad de la Iglesia en América. Su amor por la Palabra de Dios, alimentado tan frecuentemente como sea posible por la comunión eucarística, representa un sólido baluarte frente a la invasión progresiva del materialismo práctico y del proselitismo de las sectas. Su testimonio de fraternidad sinceramente nutrido con la Palabra de Dios y abierto al ecumenismo, no es sólo un signo atrayente de la gracia; es una fuente eficaz de misericordia y de caridad activa que regenera constantemente el tejido social de una población, de una ciudad y de un país".


Marc Ouellet, cardenal canadiense: Actualmente ocupa, en el Vaticano, el cargo de Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Fecha de nacimiento: 8 de junio de 1944 en Canadá.



2.   R E A L I D A D   D E   L A S   C E B s   E N   E C U A D O R

Quito, PR. Abril de 2016.

               Respuestas a una carta de Socorro Martínez, de la Articulación Continental, México, sobre la actualidad de las CEBs en Ecuador.

CONTENIDO
-        Cuantas diócesis y cuántas CEBs
-        Diócesis y parroquias con CEBs
-        Situación de las CEBs de Ecuador


A. ¿CUÁNTAS DIÓCESIS HAY EN ECUADOR Y CUÁNTAS CEB?
-        En Ecuador hay unas 24 diócesis, con uno o varios obispos a la cabeza.
-        Hay 2 grupos de CEBs: las CEBs urbanas y campesinas (unidas) y las CEBs indígenas.
. Las CEBs urbanas y campesinas están presentes en unas 11 provincias (sobre las 25 que cuenta el país): ¿habrá unas 200 CEBs entre urbanas y campesinas… tal vez más?
. Conozco menos las CEBs indígenas, pero sé que, como las CEBs urbanas y campesinas, tienen sus coordinaciones provinciales y nacionales, con reuniones trimestrales de sus coordinadores y una Asamblea anuales. ¿Habrá en el país unas 600 CEBs indígenas… tal vez más?
-        Los sacerdotes y las religiosas que acompañamos estos 2 grupos de CEBs nos reunimos regularmente, en cada provincia y al nivel nacional.
-        Desde el año 2,000 no tenemos reuniones comunes ‘InterCEBs’ (o sea, urbanas, campesinas e indígenas), por una cierta debilidad (estamos ‘en resistencia’) y por la oposición de los obispos a esta clase de reunión (tal como sucedió en 2,006). En las últimas décadas del siglo pasado, habíamos tenido 2 Encuentros InterCEBs (además de la del año 2.000).
-        Hasta los años ’90, existían las CEBs negras con sus coordinaciones provincial y nacional (Esmeraldas, Ibarra, Guayaquil y Quito) y su participación en 2 Encuentro InterCEBs. Al organizarse una pastoral afro-ecuatoriana, desde la Conferencia episcopal, éstas se integraron en esta pastoral, aunque seguíamos teniendo contactos con algunas de ellas. Actualmente continúa la pastoral afro-ecuatoriana, pero, según entiendo, algo independiente (y tal vez un poco débil) de la Conferencia episcopal.

B. ¿HAY DIÓCESIS CON PROCESOS REALMENTE DIOCESANOS O SON ALGUNAS PARROQUIAS CON PROCESOS DE CEB?

1.      Diócesis con procesos de CEBs.

-        Hay una sola diócesis con procesos de CEBs desde el plan diocesano de pastoral: la de El Oro, en la región costera sur del país, aunque el obispo no esté muy apasionados por ellas. (¡Curiosamente el obispo era en esta misma diócesis, en su tiempo de sacerdote, el responsable de la Escuela diocesana de Formación, en particular de los animadores de las CEBs; personalmente me invitó para animar allí varios encuentros de formación!).
-        En la diócesis de Cuenca, provincia del Azuay, al nivel urbano-campesino hay un proceso cercano al de las CEBs, pero no hay coordinación con otras diócesis. Al nivel indígena, sí hay coordinaciones provincial y nacional. Entiendo que el plan pastoral de la diócesis del Azuay reconoce el trabajo con las CEBs, ya que los últimos obispos eran gentes abiertos a este proceso.
-        Otra diócesis que tenía como opción prioritaria las CEBs era la de Sucumbíos, en la Amazonía, con monseñor Gonzalo López, hasta que fue defenestrado en 2010. Allí siguen las CEBs campesinas e indígenas con el apoyo de unos sacerdotes, pero no como opción diocesana.
-        Antes unas 3 provincias más (Chimborazo, Los Ríos y Esmeraldas) tenían entre sus opciones pastorales la promoción de las CEBs. Son los mismos obispos, con presión de los sacerdotes (jóvenes y menos jóvenes), que suprimieron esta opción.
-        Hay que notar también que las diócesis de Quito y Guayaquil promovieron proyectos de CEB, según los nombraban, pero no en la línea histórica (las primeras CEBs -urbanas, campesinas, indígenas y negras- en Ecuador nacieron con el impulso de monseñor Leonidas Proaño, obispo de Chimborazo, fallecido en 1988). Las CEBs de estas 2 diócesis tienen un matiz carismático (clase media, en Quito y con contactos con otras ciudades) o clerical-patriarcal (dirigidas por sacerdotes, en Guayaquil). Eran las CEBs oficialmente reconocidas por la Conferencia episcopal.
-        Ahora en diciembre pasado ha sido nombrado a Guayaquil monseñor Luis Cabrera (viniendo de la diócesis del Azuay), favorable a las CEBs. Ya los laicos, las religiosas y los sacerdotes que trabajamos en sectores populares como Iglesia de los Pobres en sentido amplio -nos reunimos mensualmente desde agosto pasado como ‘Los Amigos de Francisco” [Bergolio]- hemos tenido 2 encuentros muy fraterno con él, donde nos decía que apoyaba nuestros trabajos. Además están por venir pronto 2 sacerdotes expulsados de la diócesis de Chimborazo (¡por seguir la línea pastoral de monseñor Proaño!), los cuales, con la aceptación del obispo, van a trabajar en un sector muy pobre de la ciudad y piensan emprender en procesos de CEBs.
-        Otra realidad relacionada con las CEBs: la opción de la Iglesia Episcopal-Anglicana en la provincia de Chimborazo por las CEBs. Dos sacerdotes indígenas católicos que tenían familia fueron expulsados del ejercicio sacerdotal por el obispo… Por petición de las Comunidades cristianas indígenas dónde trabajaban fueron aceptados por la Iglesia Episcopal del Ecuador, la cual asumió también su opción de trabajar en la línea de monseñor Proaño (¡qué coincidencia: el obispo no quiere oír hablar de monseñor Proaño, y la Iglesia Episcopal, sí!). Los estuve acompañando durante 2 años para la formación de sus líderes (unas 70 Comunidades) según las opciones de monseñor Proaño…

2.      Parroquias con procesos de CEBs

-        Frente al poco interés o la persecución de obispos y sacerdotes, diría que las parroquias con procesos de CEBs están en las 5 diócesis mencionadas (El Oro, Sucumbíos, Chimborazo, Los Ríos y Esmeraldas). Más precisiones no te podría dar.
-        Los procesos de CEBs se mantienen en otras 6 diócesis por la opción que hacemos los sacerdotes o las religiosas de acompañar a las CEBs.
-        En Guayaquil, desde el comienzo de los años ’90, no ha habido sacerdotes ni religiosas que acompañaran a las CEBs, porque sistemáticamente el obispo pedía el cambio de ellos y ellas; las CEBs de Guayaquil optaron por seguir sin agentes de pastoral. Ahora con la presencia de monseñor Luis Cabrera y la llegada de 2 sacerdotes amigos de las CEBs, la realidad ha de cambiar favorablemente.

C. ¿CÓMO DESCRIBIRÍAS LA SITUACIÓN ACTUAL DE LAS CEB EN ECUADOR?
               Personalmente participé en la Asamblea nacional de las CEBs urbanas y campesinas el año pasado y, este año, estuve presente en 2 reuniones nacionales de los Coordinadores de CEBs de 7 provincias. Sigo de vez en cuando visitando las CEBs urbanas-campesinas al nivel nacional para la formación. Sobre las CEBs te diré lo siguiente:

-        Por una parte, las CEBs se mantienen, con o sin apoyo del obispo, con o sin sacerdotes -o contra ellos.
-        En los años ’70 y ’80 eran más numerosas: muchos obispos y sacerdotes las promovían sin saber la solidaridad y la pobreza digna que se tenía que tener y vivir con ellas y entre ellas… Luego se retiraron y la combatieron.
-        Son Iglesias vivas, minoritarias por supuesto, pero seguras de ellas y siempre listas a participar en muchas actividades locales y nacionales.
-        Tienen una fuerte identidad, orgullosas de ser la Iglesia de los pobres, según el corazón de Jesús y en el corazón de la Iglesia y de la sociedad.
-        Su testimonio abarca los aspectos eclesial, social y político: viven la fe en su compromiso con la realidad local, nacional e internacional y en solidaridad con las organizaciones populares que luchan por el bien común.
-        Sus líderes, en su mayoría, tienen una sólida formación bíblica-teológica y política. Creo que participan activamente en la Escuela Latinoamericana virtual de las CEBs
-        Claro, están felices de las palabras, acciones y opciones del papa Francisco. Lastimosamente la mayoría del clero -obispos y sacerdotes- no van en esta línea, sino que manifiestan una resistencia pasiva… “¡muy activa!”…

CONCLUSIÓN: Ecuador es un lugar felizmente habitado por las CEBs.



3.  PERSPECTIVAS  PARA  LAS  CEBs  EN  EL  PONTIFICADO  DE  FRANCISCO
Luis  Miguel  Modino*,  agosto  de  2016.


La llegada del Papa Francisco ha supuesto un impulso para las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). A partir de esa nueva situación eclesial, el ISER Asesoría ha organizado de 30 de julio a 1 de agosto, en Rio de Janeiro, un encuentro para asesores y asesoras de las CEBs de Brasil. Se han hecho presentes más de 50 personas, procedentes de los diferentes rincones del país, para reflexionar juntos a partir del tema "Perspectivas para las CEBs en el Pontificado del Papa Francisco”, sin dejar de lado la desafíos que se presentan en la evangelización del mundo urbano, aspecto que constituye el elemento central de reflexión de cara al próximo Intereclesial, a ser celebrado en Londrina, en enero de 2018.
Los desafíos del mundo urbano son grandes y complejos, así como los que presenta la propia realidad eclesial. Dentro de este panorama socio-eclesial, las CEBs se mueven en una perspectiva de esperanza, que surge de la propuesta del Reino y la retomada de Francisco de la visión eclesiológica del Vaticano II.
Las CEBs se posicionan como instrumento necesario y eficaz en la realización de la misión, de la que son destinarios principales la juventud, los empobrecidos y excluidos y las mujeres y en la que también se hacen partícipes los movimientos populares, las pastorales sociales y otras Iglesias, con quienes quieren asumir conjuntamente las causas de los pobres. Fueron compartidas diversas experiencias de trabajo en la periferia de algunas ciudades brasileñas y con aquellos que viven en las periferias existenciales, que constatan estas afirmaciones. Todo ello sin olvidar que vivimos en una sociedad y participamos de un lenguaje donde lo virtual cobra cada vez más protagonismo.
En este sentido, Raquel Rolnik, Profesora de la Universidad de São Paulo y ex-relatora de la ONU en cuestiones referentes al Derecho a una Vivienda Digna, después de analizar la realidad del mundo urbano, señalaba que las CEBs deben asumir el papel, a partir de su compromiso con la liberación, de ofrecer una lectura diferente de lo que está pasando, que sea fuente de esperanza y utopía. Y no sólo eso, sino que también deben mostrar para los movimientos populares que no están locos, ni solos y que son legítimas sus reivindicaciones.
De la reflexión en común surge la necesidad de revitalizar las CEBs, reviendo sus principios orientadores y metodológicos, siendo necesario un diálogo con la compleja realidad del mundo urbano, a partir de una perspectiva bíblica, en la que deben cimentarse experiencias de fe transformadoras, libertadoras y proféticas, desde un encuentro personal y comunitario con Jesús de Nazaret, valorizando la religiosidad popular y elaborando un discurso contrario al del mercado, que coloque el foco en la solidaridad, la vida fraterna, las reconstrucción de las relaciones comunitarias, el macro-ecumenismo, la ecología, la misericordia y la escucha del clamor de los sufridores, asumiendo el compromiso de luchar por derechos, que lleve a reafirmar la centralidad de los pobres y la práctica de la justicia. Todo ello basado en una articulación de la mística, la presencia, el testimonio y la profecía.
Las CEBs son conscientes de que el actual es un tiempo de búsqueda, en un ambiente donde el clericalismo y auto-referencialidad eclesial, llevan a un sentimiento de estar como ovejas sin pastor. A esto se refería Francisco de Aquino Junior, sacerdote y profesor de Teología, quien hacía una lectura histórico-teológica de la vida de la Iglesia en los últimos cincuenta años y de las consecuencias del modelo eclesial asumido desde la década de ochenta y el empeño del Papa Francisco por cambiar esa dinámica, aspectos en los que también insistía el profesor Sergio Coutinho. Desde ahí, el ser Iglesia en salida, que tanto incentiva el obispo de Roma, tiene que partir de algunas preguntas: ¿Para dónde? ¿Con quién? ¿A favor de quién?
Es asumido por las CEBs que hoy son una minoría teológica y eclesiológica, que no son la única expresión profética del Reino, que deben buscar el consenso, que no pueden diluir el espíritu, carisma e identidad dentro de la realidad contemporánea y que son Iglesia pobre y de los pobres, colocando a los excluidos, las minorías y el seguimiento de Jesús de Nazaret como elementos centrales.
El camino a seguir debe partir de un proceso de formación de los laicos y laicas que animan la vida de las comunidades, desde una perspectiva bíblica y teológica que coloque la Palabra de Dios en el centro de la experiencia comunitaria, impulsando los grupos de reflexión bíblica. Hacerse presente en las bases con nuevas metodologías es un desafío urgente, teniendo en cuenta las experiencias bien sucedidas de vida comunitaria y aprovechando los vientos favorables llegados con Francisco y que han permitido que vuelvan a cobrar protagonismo las intuiciones eclesiológicas formuladas en el Vaticano II y Medellín.
Las CEBs apuestan por una eclesiología participativa, en la que los consejos pastorales sean más valorados, comunitaria, ministerial, laical, ecuménica, aspectos defendidos en el Vaticano II. Insisten en la necesaria incorporación de los jóvenes y otros actores sociales y en el imperativo de abrazar el cuidado de la Casa común y de los frágiles del mundo.
A partir de estas ideas surgen algunas preguntas, como la que formulaba en su intervención el sociólogo Pedro Ribeiro de Oliveira, quien cuestionaba si las CEBs todavía son comunidades eclesiales de base, si no han dejado de ser aquello que Pedro Casaldáliga ya señalaba en 1989, definiéndolas como "la forma de toda la Iglesia ser”, para convertirse en un movimiento espiritual a partir de los círculos bíblicos y la Teología de la Liberación. También la igualmente socióloga Solange Rodrigues, que forma parte del equipo de trabajo del ISER Asesoría, se interrogaba sobre si tiene sentido hablar de CEBs en una sociedad urbana, compleja y plural.
A decir verdad son muchos los elementos a ser reflexionados y, al mismo tiempo, muchas las preguntas que surgen a la hora de llevar a cabo un proceso evangelizador basado en la centralidad de los pobres y la lucha por la justicia. A eso intentan responder las CEBs de Brasil y de tantos lugares del mundo, especialmente de América Latina. Todo ello sin olvidar la letra de la canción con la que se encerraba el encuentro: "Nuestra alegría es saber que un día todo este pueblo se liberará, pues Jesucristo es el Señor del mundo, nuestra esperanza se realizará”.

*Sacerdote diocesano de Madrid desde 1998 y misionero en la Diócesis de Ruy Barbosa, Bahía, Brasil desde 2006.

Adital



4.  50  AÑOS  DE  PRESENCIA  ENTRE  LOS  PREDILECTOS  DE  DIOS
MENSAJE DE LAS CEBs – ENCUENTRO CONTINENTAL, sept. de 2016

Luis  Miguel  Modino, Corresponsal de RD en Brasil. Sept 20 de 2016.


La Iglesia de base ha retomado el aliento en los últimos tiempos: se percibe que hay más ganas de seguir apostando por una forma de ser Iglesia más comprometida, más pobre y para los pobres. El X Encuentro Continental de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), que ha tenido lugar en Luque, Paraguay del 13 al 17 de septiembre en Luque, Paraguay, con el lema "Las CEBs caminando y el Reino Proclamando", ha sido una prueba de que esa Iglesia que apuesta por hacer realidad el Reino goza de buena salud.
El Encuentro ha sido momento para hacer una lectura de la realidad social y eclesial de los últimos cincuenta años, un tiempo de "destrozos y solidaridades" que diría Mario Benedetti, tiempo de mucha sangre derramada y muchas vidas entregadas para hacer realidad el proyecto de Jesús de Nazaret. A partir de ahí el evento ha servido para entrar en ese proceso de re-significación que quieren alcanzar las CEBs latinoamericanas y caribeñas.
Los delegados presentes han asumido una serie de compromisos que después van a ser concretados en cada local. En ellos se ponen de manifiesto algunas de las características que siempre han estado presentes en las comunidades eclesiales de base y que quieren que continúen formando parte.
Algunas de ellas hoy han sido asumidas por la Iglesia universal después del pontificado de Francisco, quien encuentra en las CEBs sentimientos de admiración, pues ha supuesto la confirmación de una forma de ser Iglesia perseguida durante muchos años. Una Iglesia en salida, al lado de los que no cuentan, que se compromete para que los que son puestos al margen del camino puedan volver a tener vez y voz, una Iglesia que se preocupa con el cuidado de la Casa Común, de iguales, que hace opción por llegar a las periferias...
La fuerza del Espíritu, que se hizo presente en la celebración de clausura de una forma clara, va a acompañar a quienes han participado de este X Encuentro Continental de la CEBs. Es con su fuerza que van a hacer realidad aquello que Dios espera de quien ha hecho opción por los predilectos del Padre.


MENSAJE  DEL  X  ENCUENTRO  CONTINENTAL  DE  CEBs
Paraguay,  octubre  de  2016.

Convocados por el deseo de hacer memoria histórica de 50 años de camino y abrir con esperanza nuevos horizontes, reunidos en la Casa de Retiro Tuparekavo, de la ciudad de Luque, Paraguay, bajo el manto de la Virgen de Caacupé, más de 200 delegados y delegadas de 16 países hemos participado del 13 al 17 de septiembre de 2016 del X Encuentro Continental de CEBs, con el lema "Las CEBs caminando y el Reino Proclamando".
La Alegría del Evangelio se hizo presente desde la llegada, en la acogida del pueblo paraguayo, que rápidamente abren el corazón y hacen sentirse en familia, en ñande, en espíritu de encuentro para con los otros.
El VER nos ha situado frente a cincuenta años de "destrozos y solidaridades", en un tiempo de resistencia como actitud, de conciencia crítica; nos ha llevado a re-significar las esperanzas, profecía y articulación, desde las características, Iglesia ministerial, misionera y martirial, y los obstáculos, tensión, persecución y violencia del sistema.
Como CEBs latinoamericanas y caribeñas reafirmamos nuestro compromiso comunitario de fe desde la realidad concreta, la voluntad de asumir el caminar horizontal con los pobres, la Palabra como acontecimiento que nos ayuda a leer e interpretar el hoy, a aprender como pueblo y a re-significar nuestra "caminhada" como martirio y resurrección, reconociendo que Jesús liberador es la manera en que entendemos la fe desde nuestra realidad y contexto latinoamericano.
En este camino nos acompañan la memoria y testimonio de hombres y mujeres comprometidos hasta el martirio con el Reino, expresado en experiencias esparcidas por todo el continente que nos nutren y desafían, realidad que también constatamos en la historia y vida de las comunidades locales que visitamos.
Afirmamos que en el nuevo modo de ser y hacer la Iglesia la liturgia acompaña la vida. Los símbolos tan cotidianos como son el camino, la casa, la mesa y el pan se han hecho presentes en las celebraciones de cada día, recordándonos a cada momento que somos Iglesia misionera, con vocación de servicio y de compartir el pan, que se reúne en las casas, dando lugar a todos y todas, especialmente a las mujeres, los niños y los pobres.
Nos comprometemos a seguir caminando en la construcción de una Iglesia inculturada en clave de decolonización, en salida, con opción preferencial por los empobrecidos, los jóvenes, las mujeres, los migrantes, los indígenas y los afro-descendientes, políticamente comprometida, ecológica e interpelada por el cuidado de la Casa Común y la busca del Buen Vivir y Buen Convivir (Sumak Kawsay), ministerial, bautismal, ecuménica, no patriarcal, que promueve la formación a partir de la Palabra y la realidad y que tiene como base una espiritualidad liberadora, enraizada en la persona y la práctica histórica de Jesús de Nazaret y su proyecto del Reino, siendo iluminada por la Teología de la Liberación. El Espíritu que hace nuevas todas las cosas nos envía a re-significar y re-encantar la vida de las comunidades en el contexto actual, atentos a responder a los signos de los tiempos.

Martes, 20 de septiembre, 2016, Iglesia de a pie yendodeapie@gmail.com



5.  LAS  CEBs  SON  EL  FUTURO  DE  LA  IGLESIA
Obspiso de Luque, Paraguay. Encuentro Continental, sept de 2016.


Se me pide hacer un mensaje de corte pastoral al concluir este X° Encuentro Continental de las CEBs. La verdad es que no me siento muy pastor sino más bien hermano. O sea, que el pastor probablemente siempre debería sentirse así, hermano, humilde, en medio de su comunidad. O sea, tal vez me toca vivir lo que el Papa Francisco decía en parábola: andar en medio o, incluso, detrás de las ovejas porque ellas tienen el sentido del camino a dónde ir y hay que saber escuchar.  O sea, no debería nunca decir que cuando me siento más hermano, no soy pastor. O sea, creo que Dios mismo me está pastoreando a través de ustedes. Y estoy inmensamente agradecido. Mesi anpil. Obrigado. Aguyjevete.
Comparto tres cosas con ustedes:

  1. Las CEBs no son el pasado, son el futuro.
Parece un lindo eslogan pero lo creo realmente. Estamos llevando una inmensa riqueza: las comunidades mismas, las personas, la convivencia, el tejido humano que fabricamos y que somos, por la gracia de Dios. La opción por las comunidades es el camino de una gran renovación de la Iglesia y una contribución social única. La comunidad forma, la comunidad sostiene, la comunidad abre al entorno,… ¿Cómo vamos a vivir una “economía solidaria” sin comunidad? ¿Cómo vamos a transmitir los valores de nuestros pueblos sin ella? ¿Cómo podemos hacer catequesis o celebrar la fe sin ella? ¿Cómo vamos a cuidar de la Casa Común sin ser comunidad? Comunidades maduras, con los dones y los ministerios liberados, esto es nuestro futuro. Y me atrevo a decir este “nuestro” para toda la Iglesia. Es un futuro más sostenible y prometedor que los grandes conjuntos que alimentan una fe consumista y pasiva.

  1. Hemos hablado un poco de la sacramentalidad de la comunidad.
Tenemos compromisos de transformación social. Somos “inquietos/as”, ocupadas/os y preocupados/as con muchas tareas. Pero la comunidad es la vivencia de lo creado, lo recibido en gracia, lo compartido, la Palabra escuchada y celebrada. Es el sacramento del compartir, de la reconciliación con la tierra y entre nosotros/as. Ahí todo es importante: visitar, preparar una comida, jugar con los niños, pedir perdón, llamar y comunicar, lavar los cubiertos, decir la verdad, hospedar, contemplar el amanecer, respirar hondo, bailar, dar un beso,… Valoremos este don tan grande. Cuidemos nuestras comunidades. Prendamos el fuego comunitario donde nos toca compartir nuestro testimonio.

  1. Somos sacramento de Jesucristo.
El principio más clásico de la liturgia a través de los siglos es esto: en ella, nos acercamos al misterio de Dios. La liturgia hace memoria de Jesús y esto aviva la gracia en quienes la invocan. Las CEBs llevan la memoria de Jesús compartiendo la Palabra y manteniendo el recuerdo vivo de muchos santos y mártires. Se empeñan en expresar esta memoria en las realidades de hoy, exponerla a los desafíos sociales, políticos, culturales,… de hoy. Las CEBs tienen conciencia del carácter cargado, fuerte, desestabilizador,… de esta memoria que induce procesos de conversión. Un teólogo alemán de los 70 hablaba de la “memoria peligrosa” de Jesús. Convivir en CEB es exponerse a esta “memoria peligrosa” que trabaja constantemente en nosotras/os. Nos abre a los demás, nos cuestiona, nos sana, nos hace descubrir nuestra verdadera y profunda identidad, nos enseña a escuchar, nos envía no tanto como poderosos/as maestras/os de un mensaje bien sabido sino para exponernos más al misterio de Dios, encontrar su rostro en donde nos anunció Jesús que él se revelaría: los más pobres y excluidos. El tema de nuestro Encuentro es muy importante. No perdamos la memoria.

Nuestra semana aquí en Luque ha sido una gran liturgia. Damos gracias porque hemos sido expuestos/as a la memoria de Jesús en la memoria de estos 50 años de caminata. Ahora volvemos con el compromiso de vivir radicalmente este don. Gracias a todas/os por haber sido ministros/as de la alegría y de la misericordia. Bendiciones.

Monseñor Pedro Jubinville, C.S.Sp., obispo de San Pedro Apóstol.
Obispo responsable de CEB, San Pedro, Paraguay.

6.  CARTA  DE  OBISPOS  LATINOAMERICANOS  Y  CARIBEÑOS  CON  LAS  CEBs  Y  DE  LA  ARTICULACIÓN  CONTINENTAL  DE  CEBs


A los presidentes de las Conferencias Episcopales, a los Obispos,
a los hermanos y hermanas de las CEB’s de América Latina y El Caribe.

En la fiesta de la Ascensión del Señor, desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, les enviamos un fraternal y esperanzado saludo.
El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) a través del Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo invitó a los obispos responsables del acompañamiento de las comunidades eclesiales de base y a miembros de la Articulación Continental a reflexionar conjuntamente sobre la situación actual de las comunidades y su proyección en los próximos años.
Utilizando el método de ver - juzgar - actuar - evaluar y celebrar pusimos en común los informes de los obispos y del servicio de la Articulación sobre la realidad de las comunidades eclesiales de base en los respectivos países y por grupos regionales se trabajaron las fortalezas, desafíos e incidencias de las mismas. Constatamos que ha sido un camino con altibajos, sombras y obstáculos y nos alegró percibir que las comunidades están vivas y luchando por la vida digna.
En esta primavera eclesial, suscitada por los gestos y la doctrina del papa Francisco, las comunidades se han visto fortalecidas y renovadas en su entusiasmo evangelizador y misionero. Reafirmamos nuestra convicción de que las comunidades son Iglesia de Jesús en la base, Iglesia pobre y de los pobres.
Ayudados por las exposiciones de varios teólogos profundizamos sobre la identidad de las CEB’s y sus características misionera, profética, trinitaria, servidora, así como su compromiso con la transformación de la sociedad.
Destacamos algunos de los aportes de las comunidades a la vida de la Iglesia y de la sociedad:
-        su servicio comprometido por el Reino de Dios que se manifiesta en signos concretos;
-        la centralidad de la Palabra que nos ayuda a unir la fe y la vida;
-        el testimonio de los mártires que nos impulsa a la entrega generosa en el día a día;
-        el seguimiento de Jesús vivido en comunidad y en vista a la misión;
-        la diversidad de ministerios que buscan dar respuesta a necesidades concretas;
-        la alegría de vivir, expresada creativamente en celebración, cantos y fiesta.
Al final de nuestro encuentro señalamos perspectivas para fortalecer el proceso de las CEB’s:
-        formación sobre la identidad de las CEB’s a obispos, ministros ordenados, desde los seminarios y casas de formación, y demás agentes de pastoral;
-        elaborar, entre el CELAM y la Articulación Continental un documento sobre el nuevo rostro de las comunidades eclesiales de base;
-        favorecer un acompañamiento más cercano de las Conferencias Episcopales a las CEB’s y nombrar a uno o más obispos responsables de esa tarea donde no los haya;
-        retomar Medellín, Puebla y Aparecida, documentos claves para la identidad eclesial de las CEB’s.
Agradecemos a Dios y a María nuestra madre este encuentro de diálogo fraterno y los invitamos a avanzar con la esperanza puesta en Jesús, que camina con nosotros y cuyo Espíritu nos guía y fortalece en este tiempo de gracia que nos regala.

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, a 05 de Mayo de 2016.



7.  ORACIÓN  DEL    ENCUENTRO  CONTINENTAL  DE  CEBs


Dios de la Vida y del Amor, las Comunidades Eclesiales de Base de la Abya Yala
nos sabemos convocadas por la Iglesia de Paraguay al X Encuentro
para celebrar y agradecer el caminar comunitario de cincuenta años
en que hemos vivido luces y sombras.

Trinidad Santa sostén nuestro compromiso,
como seguidores (as) misioneros (as) de Jesús de Nazaret,
de construir un mundo donde la vida sea respetada y valorada,
donde todos (as) puedan vivir con dignidad, justicia y fraternidad,
soñando el sueño del Reino de Dios.

Queremos ser una Comunidad servidora, samaritana, misionera,
verdaderamente ecológica y ecuménica.
Acompañadas por Jesús y los mártires de la caminada,
siendo testigos pascuales de ese Reino de justicia y solidaridad.
Que tu Espíritu de amor nos anime siempre en la sabiduría
y en el encanto de gustar y compartir la Palabra y la Eucaristía.

Nuestra Señora de Caacupé,
Madre querida del pueblo paraguayo peregrina de nuestras andanzas,
ayúdanos a vivir con ternura y misericordia, contagiando alegría y esperanza.
Amén.

Liz Mari da Silva Marques. Paraguay, septiembre de 2016.